ELABORACIÓN:
Cogemos las fresas y les quitamos la hierba, luego cortamos
hacia la parte puntiaguda un trocito que quede un poquito
más hacía arriba de la mitad. Ahora cogemos la nata y le
echamos un poquito encima del corte le echamos nata,
con mucha suavidad le pones la otra mitad encima de la nata.
Los piñones los ponemos en la nata de manera que los
veas desde enfrente "solo dos piñones". Y final mente
le pones una bola de nata diminuta en la punta de la fresa.
HOHOHO Este año pasara lo mismo que todos sobre estas fechas. Papa Noel vendrá y hará más entradas en este blog cada finde de un tema diferente. Todas esas entradas serán publicadas en está sección. Solo debéis entrar en esta sección cada tarde y veréis algo nuevo cada día. Si un día no publico algo al día siguiente podre dos entradas.
Hoy es el primer regalo.
POSTALES NAVIDEÑAS
1º las que podéis imprimir:
Esta dedicatoria se la dedico a mi hermano, Juan, que hoy está de cumple. Cumple 14 años. Le estoy haciendo una búsqueda del tesoro de la que ya os hablaré en otra entrada que se titulada "la búsqueda del tesoro"
Y le deseo a mi hermano un.....
Una de las muchas canciones buenas de Efecto Pasillo, está canción es de una peli, por eso los ladridos y esos ruidos. Es de "Pancho el perro millonario"
Si te gusta la panna cotta de queso pero no sabes cómo prepararla esta es tu receta. Aprende en pocos y sencillos pasos a elaborar este exitoso y conocido postre.
Es maravilloso poder disfrutar de la vida, en el video de la izquierda podrás ver cómo hacerlo a la vez que aprendes a cocinar.
Ingredientes:
. Queso philadelphia, 100 gramos . Nata líquida, 200 ml . Gelatina, un par de láminas . Azúcar blanca para postre
Preparacion: Para empezar a preparar esta panna cotta de queso, vamos a poner a calentar a fuego lento una cazuela con la nata líquida y el queso del tipo philadelphia. No tiene que ser de la marca philadelphia, puede ser cualquier tipo de queso cremoso. Mientras se calientan los ingredientes los vamos removiendo, es importante que nunca dejes que lleguen a hervir.
Cuando la nata y el queso se vayan mezclando, añade tres cucharatidas de azúcar y sigue removiendo lentamente. Mientras continuas mezclando estos ingredientes, pon en remojo en un recipiente con agua las dos láminas de gelatina para que se vayan poniendo tiernas. Deja la geletina echada en agua el tiempo necesario para que se ablanden las láminas.
Cuando la nata y el queso estén completamente mezclados, y la gelatina blandita, echa la gelatina al cazo. Con el calor la gelatina se derretirá y removemos con movimientos suaves para que se mezcle con la crema de nata y queso.
Por último, en el momento que observes que todo está perfectamente mezclado y has obtenido una crema homogénea, apartamos del fuego y distribuimos por los recipientes donde vayas a servir la panna cotta. Guarda en el frigorífico durante varias horas para que cuaje. Lo ideal es adornar al gusto para servir y comer. mmmmmm riquísimo.
Uuuh Uuuh Uuuh Uuuh Uuuh Uuuh di que sientes cuando pienso en ti una y otra vez cada instante que no estas junto a mi... mi mundo esta al reves camino en un desierto cuanto tu te vas oohh no se si es un espejismo, te siento tan real. baby
quiero volverte a ver, para calmar mi sed un dia sin ti es como un año sin ver llover si escapas otra vez no sobrevivire un dia sin ti es como un año sin ver llo...veeeeer oohh wooo... ...oohh
contando estrellas... oigo en mi mente tu voz tu vozz oies tu la mia? mi corazon esta sufriendo la soledad... soy un desorden... camino en hojas secas si no estas aqui y mi vida... regresa, que yo un diluvio llorare por ti ooh baby
quiero volverte a ver, para calmar mi sed un dia sin ti es como un año sin ver llover si escapas otra vez no sobrevivire un dia sin ti es como un año sin ver llo...veeeeer oohh wooo... ...oohh
regresa aqui. abrazame. soy un desierto sin tu querer vuelve pronto a mi. no seas asi porque un dia sin ti es como... un año sin ver llover
quiero volverte a ver, para calmar mi sed un dia sin ti es como un año sin ver llover si escapas otra vez no sovrevivire un dia sin ti es como un año sin ver llo...veeeeer oohh wooo... ...oohh
En casa me piden muchas veces que haga galletas y, aunque normalmente me resisto por el tema calórico, hoy me he soltado con esta receta. Se trata de las mejores galletas de mantequilla caseras que nunca he probado. No sé deciros donde conseguí la receta porque la verdad es que lleva mucho tiempo en mi carpeta de “cosas ricas” pero están impresionantes.
Pensaréis que hacer unas galletas de mantequilla no es para tanto, que se trata simplemente de mezclar harina, azúcar y mantequilla, pero según mi experiencia las proporciones lo son todo y el trato también. Varía considerablemente el resultado según utilicemos una cantidad u otra de mantequilla respecto de la harina y hay que tener en cuenta varios “trucos”. Pero si seguís el paso a paso tal y como os indico el resultado es una galleta crujiente, quebradiza y muy sabrosa, muy parecida en sabor a las galletas danesas de la lata azul, no son exactamente iguales pero están igual de buenas.
Sólo puedo deciros que la receta es facilísima y que no puede haber excusa para no prepararlas y disfrutar en casa de unas galletas caseras de categoría. Deliciosas y muy fáciles de hacer, son ideales para merendar, acompañar un café o un té… o para tomar en cualquier momento. Os dejo cómo hacer galletas de mantequilla similares a las pastas danesas, estoy seguro de que si os animáis a prepararlas el resultado os sorprenderá.
Preparación de las galletas de mantequilla
En un bol ponemos la mantequilla a temperatura ambiente cortada en daditos y añadimos el azúcar. Mezclamos bien con un tenedor hasta que se forme una crema espesa y el azúcar quede incorporado. Añadimos la esencia de vainilla y batimos hasta incorporar.
Echamos la harina y con la ayuda de una cuchara de madera comenzamos a revolver intentando integrarla con la mantequilla. Cuando veamos que la cuchara ya no nos sirve para continuar juntando los ingredientes seguimos con las manos. La textura es como de migas pero con las manos iremos compactando la masa hasta conseguir hacer una bola.
Para hacer el proceso más sencillo he preparado la masa para poder cortarla con cuchillo y no tener que estirarla con un rodillo para usar cortantes. Así el trabajo es mucho menor y la apariencia será de una galleta rústica. Cortamos la masa en dos mitades y les damos forma alargada. Envolvemos cada parte en un papel film como formando un caramelo. Guardamos en la nevera los paquetitos 1 o 2 horas hasta que veamos que la masa está dura.
Si quisiéramos utilizar cortantes o moldes de galleta retiraríamos la masa de la nevera cuando estuviera más o menos compacta, no totalmente dura, y con un rodillo de cocina la estiraríamos y cortaríamos con los cortantes. Si la masa está muy dura es imposible de estirar con el rodillo.
Retiramos la masa de la nevera, retiramos el papel film y con un cuchillo vamos cortando las galletas con un grosor de más o menos ½ centímetro. Mientras el horno se calienta a 180º C guardamos las galletas ya cortadas en la nevera para que vuelvan a endurecerse. Es muy importante para evitar que las galletas se deformen en el horneado.
Colocamos las galletas en la fuente del horno sobre un papel apto para horno (os comento los distintos tipos en el apartado de curiosidades) y las espolvoreamos con azúcar. Horneamos durante 12 minutos hasta que comiencen a dorarse por los bordes.
Retiramos la bandeja del horno y, con mucho cuidado y la ayuda de una espátula, las vamos colocando sobre una rejilla hasta que se enfríen. En el momento de salir del horno las galletas están muy blanditas y es muy fácil que se rompan, por eso tenemos que tener especial cuidado al manipularlas. Una vez frías se endurecen. Con esta receta os saldrán unas 30 unidades. ¡Realmente magníficas!