En casa me piden muchas veces que haga galletas y, aunque normalmente me resisto por el tema calórico, hoy me he soltado con esta receta. Se trata de las mejores galletas de mantequilla caseras que nunca he probado. No sé deciros donde conseguí la receta porque la verdad es que lleva mucho tiempo en mi carpeta de “cosas ricas” pero están impresionantes.
Pensaréis que hacer unas galletas de mantequilla no es para tanto, que se trata simplemente de mezclar harina, azúcar y mantequilla, pero según mi experiencia las proporciones lo son todo y el trato también. Varía considerablemente el resultado según utilicemos una cantidad u otra de mantequilla respecto de la harina y hay que tener en cuenta varios “trucos”. Pero si seguís el paso a paso tal y como os indico el resultado es una galleta crujiente, quebradiza y muy sabrosa, muy parecida en sabor a las galletas danesas de la lata azul, no son exactamente iguales pero están igual de buenas.
Sólo puedo deciros que la receta es facilísima y que no puede haber excusa para no prepararlas y disfrutar en casa de unas galletas caseras de categoría. Deliciosas y muy fáciles de hacer, son ideales para merendar, acompañar un café o un té… o para tomar en cualquier momento. Os dejo cómo hacer galletas de mantequilla similares a las pastas danesas, estoy seguro de que si os animáis a prepararlas el resultado os sorprenderá.
Pensaréis que hacer unas galletas de mantequilla no es para tanto, que se trata simplemente de mezclar harina, azúcar y mantequilla, pero según mi experiencia las proporciones lo son todo y el trato también. Varía considerablemente el resultado según utilicemos una cantidad u otra de mantequilla respecto de la harina y hay que tener en cuenta varios “trucos”. Pero si seguís el paso a paso tal y como os indico el resultado es una galleta crujiente, quebradiza y muy sabrosa, muy parecida en sabor a las galletas danesas de la lata azul, no son exactamente iguales pero están igual de buenas.
Sólo puedo deciros que la receta es facilísima y que no puede haber excusa para no prepararlas y disfrutar en casa de unas galletas caseras de categoría. Deliciosas y muy fáciles de hacer, son ideales para merendar, acompañar un café o un té… o para tomar en cualquier momento. Os dejo cómo hacer galletas de mantequilla similares a las pastas danesas, estoy seguro de que si os animáis a prepararlas el resultado os sorprenderá.
Preparación de las galletas de mantequilla
- En un bol ponemos la mantequilla a temperatura ambiente cortada en daditos y añadimos el azúcar. Mezclamos bien con un tenedor hasta que se forme una crema espesa y el azúcar quede incorporado. Añadimos la esencia de vainilla y batimos hasta incorporar.
- Echamos la harina y con la ayuda de una cuchara de madera comenzamos a revolver intentando integrarla con la mantequilla. Cuando veamos que la cuchara ya no nos sirve para continuar juntando los ingredientes seguimos con las manos. La textura es como de migas pero con las manos iremos compactando la masa hasta conseguir hacer una bola.
- Para hacer el proceso más sencillo he preparado la masa para poder cortarla con cuchillo y no tener que estirarla con un rodillo para usar cortantes. Así el trabajo es mucho menor y la apariencia será de una galleta rústica. Cortamos la masa en dos mitades y les damos forma alargada. Envolvemos cada parte en un papel film como formando un caramelo. Guardamos en la nevera los paquetitos 1 o 2 horas hasta que veamos que la masa está dura.
- Si quisiéramos utilizar cortantes o moldes de galleta retiraríamos la masa de la nevera cuando estuviera más o menos compacta, no totalmente dura, y con un rodillo de cocina la estiraríamos y cortaríamos con los cortantes. Si la masa está muy dura es imposible de estirar con el rodillo.
- Retiramos la masa de la nevera, retiramos el papel film y con un cuchillo vamos cortando las galletas con un grosor de más o menos ½ centímetro. Mientras el horno se calienta a 180º C guardamos las galletas ya cortadas en la nevera para que vuelvan a endurecerse. Es muy importante para evitar que las galletas se deformen en el horneado.
- Colocamos las galletas en la fuente del horno sobre un papel apto para horno (os comento los distintos tipos en el apartado de curiosidades) y las espolvoreamos con azúcar. Horneamos durante 12 minutos hasta que comiencen a dorarse por los bordes.
- Retiramos la bandeja del horno y, con mucho cuidado y la ayuda de una espátula, las vamos colocando sobre una rejilla hasta que se enfríen. En el momento de salir del horno las galletas están muy blanditas y es muy fácil que se rompan, por eso tenemos que tener especial cuidado al manipularlas. Una vez frías se endurecen. Con esta receta os saldrán unas 30 unidades. ¡Realmente magníficas!
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